Sociedad de Cirugia Plastica de La Plata

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Cirugía Estética ::

Lifting facial

A medida que envejecemos, los efectos de la gravedad, la exposición al sol, y el stress de la vida diaria, dejan sus rastros en nuestras caras. Aparecen entonces surcos profundos entre la nariz y la mejilla; el óvalo de la cara pierde definición en la porción mandibular; los pliegues de la piel y nuevos depósitos de tejido adiposo surgen en el cuello.

El lifting facial o ritidectomía no va a detener el proceso de envejecimiento aunque sí puede devolver el aspecto descansado y agradable que teníamos previamente.

Estos párrafos informativos le darán un conocimiento básico del lifting, cómo se hace, y qué resultados se pueden esperar de él.

No tendrá Ud. todas las respuestas a sus inquietudes, ya que mucho depende de quedar sin resolver. Quienes son los mejores candidatos para un lifting?

Los mejores candidatos para un lifting facial son las mujeres u hombres cuya cara y cuello han comenzado a aflojarse, pero que conservan una piel elástica y una estructura ósea fuerte y bien definida. La mayoría de estos pacientes están entre los cuarenta y los sesenta años de edad, aunque se pueden obtener excelentes resultados en personas de más de 80 años.

Un lifting puede darle un aspecto más juvenil y lozano, y mejorar de esta forma su autoestima. Pero no le dará un aspecto totalmente diferente, ni le devolverá la salud y vitalidad de su juventud. Antes de decidirse por esta cirugía, piense bien cuáles son sus expectativas y compártalas con su cirujano.

Todas las cirugías tienen cierto riesgo

Cuando un lifting está hecho por un Cirujano Plástico calificado, las complicaciones son raras y generalmente menores. No obstante, los individuos varían tanto en su anatomía, sus reacciones físicas y su poder de cicatrización, por lo que el resultado nunca es 100% predecible.

Planificación previa

El cirujano evaluará en la consulta su cara, incluyendo la piel y la estructura ósea, y hablará con Ud. de los objetivos de la intervención.

También averiguará sobre patologías que pudieran traer problemas durante o después de la cirugía, como presión arterial elevada, problemas en la coagulación, o tendencia a la cicatrización exagerada. No olvide decirle si Ud. fuma o toma remedios, especialmente aspirina o otras drogas que alteran la coagulación.

Si Ud. se decide por un lifting, su cirujano le explicará las técnicas y la anestesia que él utilizará, el lugar donde se hará la operación, y los riesgos y costos involucrados. No dude en preguntarle sobre cualquier duda que surja, especialmente las que se refieran a sus expectativas y preocupaciones acerca de los resultados.

Preparándose para la Cirugía

Su Cirujano le dará instrucciones sobre como prepararse para la cirugía, incluyendo indicaciones sobre la comida, bebida, el cigarrillo, y si tomar o no ciertas medicaciones. Si Ud. fuma, es muy importante dejar de hacerlo una o dos semanas antes de la cirugía; el cigarrillo empeora la circulación sanguínea y puede provocar problemas en su cicatrización.

Si su cabello es muy corto, tal vez prefiera dejarlo crecer antes de la intervención, para así ocultar las incisiones en el postoperatorio.

Tipos de anestesia

La mayoría de los liftings se hacen bajo anestesia general en los que Ud. duerme todo el tiempo, o local combinada con sedantes que lo mantienen somnoliento. En estos casos, Ud. estará despierto pero sedado y no sentirá dolor en la zona operada aunque pueda sentir tirones o alguna incomodidad.

La operación

Un lifting dura varias horas. Esta duración es mayor si se llevan a cabo otros procedimientos asociados. En algunos casos se necesitan dos tiempos operatorios.

Cada cirujano/a actúa a su manera. Algunos completan un lado primero y otros cambian varias veces de lado. El lugar de las incisiones y el desarrollo de la intervención depende de su estructura facial y de las preferencias del cirujano.

Las incisiones generalmente comienzan cerca de la zona de implantación pilosa en los lados de la frente y continúa por delante o justo sobre el cartílago delante de la oreja, y sigue por debajo del lóbulo para terminar en el cuello superior detrás de la oreja. En algunos casos puede ser necesaria una pequeña incisión debajo del mentón.

Generalmente el cirujano separa la piel del tejido adiposo. Este puede ser recortado o aspirado alrededor del cuello y mentón para mejorar el contorno. Luego se tensa el músculo y la lámina que lo envuelve (aponeurosis) y adapta la piel a la nueva forma resecando el excedente.

Se suturan las distintas capas de tejido y se hace lo mismo con las incisiones de piel. Por fin, se coloca algún tipo de vendaje levemente compresivo con o sin un fino tubo de drenaje.

Después de la cirugía

El dolor generalmente es mínimo y en caso de existir, se atenúa con medicación analgésica. (Si hubiera mucho dolor o hinchazón repentina debe consultar a su médico de inmediato). La zona operada no tiene sensibilidad, la que se recupera en algunas semanas o meses. Es preferible no inclinar la cabeza hacia abajo para evitar el edema.

Los vendajes se retiran entre uno y cinco días después. No se asuste del aspecto pálido, hinchado o con hematomas de su cara. Recuerde que en pocas semanas volverá a verse normal.

Casi todas las suturas se retiran entre los cinco y siete días aunque algunas se dejan unos pocos días más.

Volviendo a la normalidad

Haga una vida tranquila la primera semana después de operado. Al principio su cara le parecerá un poco rara debido a la hinchazón. Sus movimientos faciales serán un poco limitados y algunos hematomas se verán durante dos o tres semanas. Puede sentir cansancio y estar desilusionada o algo deprimida al principio.

Para la tercera semana se verá y se sentirá mucho mejor. La mayoría de los pacientes vuelven al trabajo entre diez días y dos semanas después de la operación. Puede usar maquillajes especiales si la vista de hematomas le molesta.

Su nuevo aspecto

Seguramente Ud. va a estar muy satisfecho/a con su lifting si acepta que los resultados no van a ser aparentes de inmediato. Aun cuando la hinchazón y los hematomas hayan desaparecido, el cabello cerca de la herida puede estar muy delgado y la piel algo seca por varios meses. Los hombres pueden notar una diferente distribución del pelo de la barba al afeitarse.

Ud. notará algunas cicatrices después de un lifting, pero ellas están escondidas por el cabello o por los pliegues naturales de su cara. De todos modos, irán borrándose con el tiempo para hacerse casi invisibles.

Conclusión

Hacerse un lifting no detiene el reloj. Su cara continuará envejeciendo con el tiempo, y quizás Ud. quiera repetir esta operación dentro de 5 o 10 años. Pero también es cierto que los efectos de un lifting son muy duraderos, ya que dentro de varios años Ud. continuará teniendo un mejor aspecto que si nunca se hubiera operado.

Blefaroplastía (plástica de los párpados)

La cirugía de los párpados es una de las más frecuentes de la Cirugía Plástica. Muchas personas notan una aspecto fatigado o avejentado en su mirada debido a alteraciones alrededor de sus ojos. La blefaroplastía corrige estos defectos.

Esta operación no elimina las ojeras ni las "patas de gallo" y tampoco eleva las cejas caídas. Aunque la blefaroplastía se efectúa muchas veces como único procedimiento, su cirujano podrá recomendarle un lifting de las cejas, de la cara, o una dermoabrasión para obtener los mejores resultados.

Comprendiendo la Cirugía

En la cirugía de los párpados superiores, el cirujano dibuja el lugar de la incisión siguiendo los pliegues naturales para disimular las cicatrices. La incisión se hace siguiendo estas líneas, y el exceso de grasa, músculo y piel se retiran. Se utilizan suturas muy finas para cerrar la herida dejando una línea cicatrizal mínima.

En los párpados inferiores, la incisión se hace muy cerca de las pestañas, y siguiendo los pliegues naturales. La grasa se retira de las bolsas junto con el exceso de piel, que es menor que en el párpado superior. La herida se cierra de la misma forma. Las bolsas adiposas pueden ser corregidas desde adentro del párpado en los casos que no haya exceso de piel.

La blefaroplastía superior e inferior puede normalmente durar entre una y dos horas.

¿Qué se debe esperar después de la cirugía?

Inmediatamente después de la cirugía su cirujano puede aplicar pequeñas tiras estériles o no colocar ningún vendaje. Los ojos habitualmente no se cubren aunque puede estar indicado un colirio para mantener la humedad de los mismos.

Un cierto grado de hinchazón y hematomas son normales. La aplicación de compresas frias, así como la elevación de la cabeza cuando esté acostado, mejoraran sus molestias. Su cirujano le indicará medicación para el dolor.

Durante una semana Ud. deberá mantener el área limpia ya que las pestañas tienden a pegarse especialmente después de dormir. Las suturas se retiran entre dos y cinco días después de la cirugía.

Rinoplastía (plástica de la nariz)

Todos los años, mucha gente recurre a los Cirujanos Plásticos para consultar sobre cómo mejorar el aspecto de su nariz. Esta presenta defectos de tamaño, forma, envejecimiento, traumatismos, etc. Si Ud. es de las personas que quieren saber cómo la cirugía de la nariz (o rinoplastía) puede mejorar su aspecto, su confianza en Ud. mismo, o su salud, a continuación le informaremos cómo se lleva a cabo y que es lo que puede Ud. esperar de ella.

El éxito de una operación es el resultado de una buena relación entre el médico y el paciente. La confianza, basada en expectativas realistas, y una técnica basada en el saber y la experiencia, va creciendo durante las consultas previas a la cirugía. Su Cirujano puede responder a preguntas que surjan de sus requerimientos específicos.

Tomando la decisión

Ya sea que la operación se haga por razones cosméticas o funcionales, la elección de su Cirujano Plástico es de suma importancia.

Este examinará su estructura nasal, tanto en la parte externa como en la interna, para evaluar el tipo de intervención necesaria. También le explicará los distintos factores que pueden afectar el resultado de la misma, tales como el tipo de piel, la edad, el grado de la deformidad, y las alteraciones de las estructuras internas de su nariz.

Luego de esta completa evaluación, Ud. recibirá información sobre los tipos de anestesia, el lugar de la intervención y los costos de la misma.

Es así como Ud. podrá, junto con su Cirujano, tomar en forma responsable la decisión de operarse.

Entendiendo la operación

La palabra rinoplastía significa, literalmente, dar forma a la nariz.

En primer término, se hacen incisiones que permiten despegar la piel de la nariz de su esqueleto de hueso y cartílago. Estas incisiones se hacen por dentro de la nariz de manera que sean invisibles, salvo en algunos casos en que es necesaria agregar una incisión de cerca de 1cm que va de un orificio nasal a otro cerca del labio superior.

Luego, se modifica la forma resecando o cambiando la forma del hueso y del cartílago. La piel se reacomoda sobre las nuevas formas, y se suturan las incisiones. Por fin, se coloca una férula externa para mantener la nueva forma, y se colocan en los orificios nasales tapones de un material suave y absorbente para evitar la acumulación de coágulos y estabilizar el tabique nasal.

Que es lo que Ud. puede esperar después de la cirugía

Inmediatamente después de la cirugía, Ud. tendrá una férula pequeña sobre su nariz con el fin de protegerla y mantenerla estable por 5 a 7 días. Los tapones de sus orificios se sacan entre 12hs y 4 días después de la intervención.

Ud sentirá su cara hinchada especialmente durante el primer día. Es probable que deba tomar analgésicos. No deberá sonarse la nariz fuerte durante los primeros días. Es probable que note hematomas leves y edema en los párpados durante este tiempo. La férula generalmente se retiran a los 6 o 7 días de la operación.

Es muy importante que Ud. siga las instrucciones de su cirujano, especialmente en lo referente a la posición en que debe mantener la cabeza al principio.

Algunas actividades no son convenientes las primeras semanas, como la exposición directa al sol, el exceso de ejercicio, y las situaciones que puedan ocasionar un trauma en la nariz. El apoyo de los anteojos no debe pesar sobre la zona.

Cumpla con las visitas postoperatorias que su cirujano le indique y comuníquese con él inmediatamente ante cualquier síntoma inesperado.

Auriculoplastía (plástica de las orejas prominentes)

Una de las características físicas que más frecuentemente requieren corrección es la de tener orejas salientes. Los niños que son víctimas de sobrenombres crueles son los candidatos más obvios para esta cirugía, que se realiza a partir de los cinco años. Aunque el defecto no sea muy notorio, igual puede ser motivo de preocupación y mala adaptación escolar. En general, es mejor hacer lo más temprano posible la corrección.

Los adultos también pueden beneficiarse con esta operación que mejora su autoestima. A veces ellos la acompañan con otras intervenciones estéticas simultáneas. Un signo de vejez es el alargamiento del pabellón auricular, que se corrige al igual que las orejas salientes.

¿Es la auriculoplastía para usted?

Un buen estado general de salud y tener expectativas realistas son dos requisitos indispensables para un buen resultado. También es importante entender de que se trata la operación cuyo objetivo es conseguir una mejor proporción entre las orejas y la forma y tamaño de su cabeza y de su cara.

Cuando estén decidiendo una auriculoplastía, los padres deben estar seguros que esto es lo que su hijo realmente quiere y necesita. Los pacientes adultos deben saber que el cartílago totalmente desarrollado no tiene la misma flexibilidad que la del niño.

Entendiendo la operación

Esta se hace con el paciente dormido o despierto, aunque las intervenciones en partes blandas como ésta son muy bien toleradas con anestesia local aún en los niños.

La intervención comienza con una incisión detrás de la oreja, cerca del pliegue de encuentro entre ésta y el cráneo. El cirujano luego moldea el cartílago o reseca parte del mismo de manera de obtener la forma deseada. Esta se mantiene con suturas permanentes o de anclaje temporario que se retiran cuando la cicatrización ha fijado la oreja en su nueva forma.

Los riesgos son mínimos. La cicatriz es imperceptible y queda detrás de la oreja. En caso que ésta sufra algún cambio, comuníquelo a su cirujano.

Luego de un período de hinchazón, la forma definitiva se irá adquiriendo en forma paulatina hasta obtener el resultado final en 4 a 6 meses.

Mentoplastía (plástica del mentón)

Un contorno de la mandíbula bien definido ayuda a dar un buen balance a la cara y es una parte fundamental del perfil de cada persona. Cuando ésta se mira en el espejo, su mirada se focaliza en el tamaño o la forma de su nariz, sus orejas o en las finas arrugas de su piel. Pero aunque pocos examinan su mentón con la misma atención, el ser poseedor de un mentón “débil” no ayuda a un obtener un resultado facial armonioso.

Los cirujanos que se especializan en rinoplastía o sea la cirugía de la nariz, son los primeros en sugerir que un cambio en el tamaño del mentón o en su forma, pueden mejorar el perfil tanto como una rinoplastía. Esta sección tratará de aclarar las dudas que Ud. tenga y brindarle la información necesaria si está considerando la posibilidad de una cirugía del mentón.

¿Es esta cirugía para Ud.?

Como en toda cirugía electiva, un buen estado de salud y tener expectativas realistas son dos requisitos indispensables. También es importante entender los diversos aspectos de esta cirugía. Un perfil agradable y equilibrado puede obtenerse insertando un implante o moviendo el hueso hacia delante de manera de agrandar un mentón retraído, o reduciendo uno muy prominente. Esto puede dar una mayor armonía facial y mejorar su autoestima.

Otra posibilidad de mejorar su mentón es efectuar una lipoaspiración debajo del mentón eliminando el exceso de grasa, obteniendo así un cuello con un perfil más definido. Cuando hay un problema de mala oclusión dentaria, o existen defectos congénitos en la estructura de la mandíbula, la cirugía maxilofacial puede mejorar la función y dar un mejor aspecto a la cara.

Entendiendo la operación

Para aumentar el mentón, el cirujano comienza haciendo una incisión en el surco natural debajo del mentón o por dentro del labio inferior, cerca de la encía. Luego crea aparta los tejidos para crear un espacio donde el implante será alojado. Este implante, hecho de material sintético, se fabrica en diferentes medidas y formas para adaptarse a las necesidades de cada paciente. También puede ser tallado por el propio cirujano.

Después de colocarlo, el cirujano cierra la incisión con suturas finas. Para disminuir el tamaño del mentón, las incisiones se hacen de la misma manera y el cirujano talla el hueso para retirar el excedente y darle una mejor forma.

Después de la cirugía

Inmediatamente después de la cirugía el cirujano coloca un vendaje compresivo que se deja en su lugar durante dos a cinco días. Ud. sentirá una leve molestia en la zona. El dolor postoperatorio puede ser controlado con la medicación que su cirujano le recetará. Se deberá limitar la masticación y una dieta blanda puede estar indicada por unos días. La mayoría de los pacientes sienten tensión en la zona, que generalmente cede en una semana.

Alrededor de las seis semanas la hinchazón ha cedido y Ud. podrá ver los resultados de su operación. La actividad deportiva debe ser evitada por unas semanas.

La Cirugía Plástica hace posible que Ud. mejore su apariencia y elimine los signos de envejecimiento prematuro que atentan contra su autoestima. Al cambiar su aspecto, esta cirugía mejora la imagen que Ud. tiene de si mismo.

Mastoplastía de aumento (Aumento mamario)

Las causas que llevan a una mujer a aumentar el tamaño de sus mamas pueden ser variadas, desde un deseo de aumentar el contorno corporal, corregir una disminución de volumen post lactancia, balancear una diferencia de volumen entre las mamas, hasta una reconstrucción post mastectomía.

La cirugía se basa en la colocación d e un implante (mal llamado prótesis) debajo de la glándula mamaria o del músculo pectoral dependiendo de las características corporales.

Tipos de Implante

Los implantes mamarios están compuestos por una cubierta de siliconas flexible y rellenas con diferentes materiales, siendo las más comunes el gel de siliconas y la solución salina.

Cada material de relleno tiene ventajas y desventajas, siendo las principales ventajas de la primera la consistencia de la silicona y de la segunda la inocuidad de la solución salina en caso de filtración o ruptura de la cubierta.

Los estudios científicos realizados hasta la actualidad revelan que ninguno de estos implantes produce cáncer ni tampoco enfermedades autoinmunes. De todas formas se aconseja discutir el tema con su médico.

Cirugía de Aumento

La operación puede ser efectuada bajo anestesia local o general, y consiste básicamente en la colocación del implante en un bolsillo tallado entre la glándula mamaria y el músculo ó debajo de este. La incisión puede ser en la areola, el surco submamario o la axila.

En estos lugares quedará una cicatriz que puede ser más o menos aparente de acuerdo a la reacción de la piel de la paciente.

La cirugía puede ser ambulatoria o con internación de un día, puede ser necesaria la colocación de un drenaje aspiratorio por uno ó mas días y se mantiene un vendaje por 5 a 7 días. Las complicaciones se encuadran dentro de las más comunes para cualquier cirugía: hematoma, infección, dehiscencia de la cicatriz, etc. y propias del implante: disminución de volumen y pliegues en las de solución salina, así como contractura capsular, palpación del implante; hasta su ruptura, lo que implicaría en ese caso el retiro del mismo.

Puede haber alteración de la sensibilidad del pezón en los primeros meses, tanto hiper como hipo sensibilidad.

No hay evidencia de que se produzcan alteraciones en la fertilidad, como asi tampoco en la lactancia.

Reducción mamaria

Las mujeres con mamas muy grandes y péndulas tienen una serie de problemas médicos provocados por el exceso de peso, tales como el dolor de cuello y espalda e irritación de la piel así como deformidades de la columna y problemas respiratorios. Los breteles del corpiño suelen dejar surcos en sus hombros.

Además, los pechos muy grandes pueden hacer que una mujer o una adolescente sientan vergüenza de sí mismas.

La reducción mamaria ha sido ideada para estas mujeres. Esta operación reseca grasa, tejido mamario y piel de los pechos, haciéndolos más chicos, menos pesados, y más firmes. También se reduce el tamaño de la areola, que es el círculo de piel oscura del pezón. El objetivo es darle a la mujer un busto con mejor forma y más proporcionado con el resto de su cuerpo.

Las mejores candidatas para la reducción mamaria

La reducción mamaria se lleva a cabo más para alivio de síntomas que como operación cosmética. Muchas de las mujeres que se operan tienen problemas con pechos muy grandes y caídos que les impiden moverse con libertad y les provocan dolor.

En la mayoría de los casos la reducción mamaria no se hace hasta que su desarrollo es completo; de todos modos, se puede hacer antes si el tamaño de los pechos provocan dolores e incomodidades serias. Las mejores candidatas son aquellas con la madurez necesaria para entender la intervención y que tienen expectativas realistas sobre la misma.

Toda cirugía entraña cierto riesgo

La reducción mamaria no es una intervención simple, aunque es segura cuando es realizada por un Cirujano Plástico calificado. Aún así, como toda cirugía, tiene alguna posibilidad de complicaciones como hemorragias, infecciones, o reacciones a la anestesia.

Esta cirugía deja cicatrices visibles y permanentes aunque sea en lugares cubiertos por un corpiño o una malla de baño. Puede quedar cierta asimetría entre los pechos o en pezones. Algunas pacientes sufren una pérdida de la sensibilidad en sus pezones y en ocasiones puede perderse una parte del tejido de éstos.

Preparándose para la cirugía

Su cirujano puede considerar necesario pedirle una mamografía antes de la cirugía. También le dará instrucciones sobre la alimentación, el cigarrillo, la bebida y los medicamentos que debe tomar o dejar de hacerlo. En los casos de operaciones de mucho volumen, puede estar indicado preparar una autotransfusión para que en caso de necesitar sangre se pueda usar la suya propia. Estas intervenciones se efectúan bajo anestesia general por lo que normalmente Ud. quedará internada la noche después de la operación.

La cirugía

Las técnicas de reducción mamaria varían, siendo la más común la incisión en forma de ancla, que rodea el pezón, baja en forma vertical hasta el surco submamario, y ahí sigue hacia los lados por el mismo.

El cirujano reseca la glándula excedente junto con grasa y piel, y recoloca el pezón y la areola en su nueva posición. Luego trae la piel de ambos lados y la sutura dándole nueva forma a la mama. A veces utiliza la lipoaspiración como método complementario para adelgazar la zona debajo de la axila.

En la mayoría de los casos los pezones se mantienen unidos a sus vasos y nervios, aunque en los casos de mayor tamaño puede ser más seguro cortarlos e injertarlos en su nueva posición, lo que provoca la pérdida de su sensibilidad.

Las suturas rodean la areola, siguen una línea vertical hacia abajo, y continúan a lo largo del surco mamario, aunque en algunas técnicas se evita esta larga cicatriz horizontal frunciendo la piel de la incisión vertical.

Después de la cirugía

Después de la cirugía Ud. tendrá un vendaje elástico o gasas sostenidas por un corpiño. También se deja a veces un tubo delgado en cada pecho para drenar la sangre y los líquidos por un día o dos.

Al principio podrá sentir algo de dolor especialmente si tose o se mueve, por lo que su cirujano le indicará analgésicos. Los vendajes serán retirados un par de días después de la operación, y seguirá usando el corpiño durante las 24 hs. por varias semanas. Las suturas serán sacadas entre la 2a y 3a semana.

Su primera menstruación después de la cirugía puede ocasionarle dolor en los pechos, y puede sentir puntadas de vez en cuando durante unos meses. Puede haber una pérdida parcial de la sensibilidad en los pezones y la piel ocasionados por la hinchazón. Esto desaparece paulatinamente en unas seis semanas aunque en algunos pacientes dura hasta un año, y en algún caso puede ser permanente.

Volviendo a la normalidad

Aunque Ud. pueda estar de pie y andando en uno o dos días, sus pechos estarán doloridos durante un par de semanas. Evite levantar o empujar cosas pesadas durante tres o cuatro semanas.

Su cirujano le indicará cómo reanudar sus actividades normales. La mayoría de las mujeres pueden volver a un trabajo no muy riguroso y a las actividades sociales en unas dos semanas.

Pero Ud. se sentirá "floja" por varias semanas, y necesitará un corpiño de tipo atlético por este tiempo. La actividad sexual debe ser evitada por una semana o más ya que el estímulo sexual puede provocar edema en sus heridas. Una pequeña cantidad de líquido puede drenar de ellas formando costras al principio. Si tuviera dolor agudo o sangrado abundante no dude en llamar a su cirujano.

Su nuevo aspecto

Aunque gran parte del edema y los hematomas desaparezcan en las primeras semanas, puede llevar seis meses hasta un año antes de que sus pechos terminen de adaptarse a su nueva forma. Aun entonces, su forma puede variar de acuerdo a los cambios hormonales, los cambios de peso y los embarazos.

Su cirujano hará lo posible para hacer sus heridas los menos notorias que sea posible aunque no debe olvidar que en la reducción mamaria éstas son extensas y permanentes. Habitualmente permanecen gruesas y rojas por varios meses para gradualmente empalidecer hasta hacerse poco visibles.

De todas las cirugías plásticas esta es la que da el cambio más rápido en la forma de su cuerpo. Se sentirá aliviada de la incomodidad provocada por los pechos grandes, su cuerpo tendrá un aspecto más proporcionado, y su ropa le quedará mucho mejor. A pesar de todo lo que Ud. haya deseado este cambio, no olvide que necesitará un tiempo para adaptarse a su nuevo esquema corporal lo mismo que su familia y sus amigos. Sea paciente con Ud. y con ellos. Recuerde siempre porqué quiso operarse y así es seguro que, como la mayoría de las mujeres operadas, Ud. también estará satisfecha con los resultados.

Pexia mamaria (plástica para elevar las mamas)

Si Ud. está pensando en mejorar la forma de sus senos

Con el paso de los años, diversos factores como el embarazo, la lactancia, y la misma fuerza de la gravedad, tienen su efecto sobre los senos de una mujer. A medida que la piel pierde elasticidad, las mamas pierden frecuentemente su forma y se caen. La mastopexia o levantamiento del seno, es un procedimiento quirúrgico para levantar y dar nueva forma a las mamas. La mastopexia también reduce el tamaño de la areola que es la porción de piel oscura que rodea el pezón. Si sus mamas son pequeñas o han perdido volumen, los implantes o prótesis mamarias colocados juntamente con una mastopexia pueden aumentar tanto su firmeza como su tamaño.

Las mejores candidatas para el levantamiento del seno

Un “lifting” mamario puede mejorar su aspecto y su autoestima, pero no la cambiará tanto como para parecerse a un ideal soñado, ni hará que las personas la traten en forma diferente. Antes de encarar esta cirugía, piense cuales son sus expectativas y coméntelas a su cirujano.

Los mejores resultados se obtienen en mujeres con mamas pequeñas y caídas. Cualquier tamaño de mama puede ser reformado.

Muchas mujeres buscan esta operación porque la maternidad y la lactancia le han dejado la piel estirada y los senos con menor volumen. Si Ud. piensa tener más hijos, tal vez sea conveniente postergar su mastopexia. Aunque no hay mayores riesgos provocados por nuevos embarazos, éstos pueden estropear el resultado obtenido por la operación.

Toda cirugía tiene cierto riesgo

La mastopexia no es una operación sencilla, pero es segura si el que la ejecuta es un cirujano calificado. Como en toda cirugía, existe siempre la posibilidad de complicaciones por la operación o por la anestesia. La hemorragia o la infección son infrecuentes pero si ocurren pueden dejar cicatrices anchas. Estas se ubican en zonas ocultas por el sostén.

Planeando su cirugía

Cada paciente, lo mismo que cada cirujano, tiene una opinión algo diferente sobre que es lo deseable en cuanto al tamaño y la forma de sus mamas.

El cirujano la examinará tanto sentada como de pie, y comentará con Ud. las distintas opciones, dependiendo de su edad, la forma de sus mamas y el tipo de piel que posea. Tal vez considere conveniente agregar una prótesis. Le explicará la nueva posición que tendrá el pezón, que es generalmente a la altura del surco por debajo de su mama.

Le describirá los detalles, los riesgos y limitaciones, haciendo énfasis en las cicatrices que pueden resultar. También le comentará el tipo de anestesia y el lugar donde se efectuará la intervención lo mismo que sus costos.

Preparándose para la cirugía

A veces se puede indicar una consulta con su ginecólogo que hará las indicaciones que crea necesarias y pedirá una mamografía si así lo cree conveniente.

Mientras esté preparándose para la intervención, arregle con alguien para que la lleve a su casa y le ayude por unos días después de operada.

La cirugía

La mastopexia lleva habitualmente entre dos y tres horas de duración. Las técnicas son diversas aunque las más comunes requieren una incisión en T invertida en la mitad inferior del cono mamario. Una vez que se quita el exceso de piel, la areola y el pezón se suben a su nueva posición y los tejidos se reacomodan. Luego se sutura la piel alrededor de la areola, en el surco debajo de la mama y en una línea vertical que une estas dos. En algunos casos se indican intervenciones que requieren solo las cicatrices alrededor de la areola y la vertical.

Si es necesario colocar una prótesis, ésta se inserta debajo del tejido mamario o debajo del músculo pectoral.

Después de la cirugía/h4>

Después de la cirugía Ud. tendrá un vendaje. Sus pechos inicialmente estarán hinchados y con hematomas. Se sentirá incomoda por unos días pero el dolor será leve. El cirujano le prescribirá analgésicos.

Luego de unos días el vendaje será reemplazado por un corpiño deportivo que deberá usar continuamente durante un mes. Las suturas serán retiradas en los primeros quince días. La sensibilidad de los pezones está disminuida o alterada durante dos a tres meses aunque en algunos casos la recuperación tarda hasta un año e incluso puede ser permanente.

Volviendo a la normalidad

La cicatrización es un proceso lento. No haga planes de volver al trabajo por una semana o diez días aunque pueda caminar. Evite levantar cosas por arriba de su cabeza durante un mes. Si tiene cualquier duda consulte con su cirujano. Éste le dará instrucciones sobre como reanudar sus actividades normales. Puede indicarle evitar el sexo durante una semana o más, y evitar la actividad deportiva por un mes o más. Luego puede retomar sus actividades lentamente. Si Ud. queda embarazada, podrá dar de mamar ya que sus conductos no se seccionan con esta intervención.

Su nueva apariencia

Su cirujano hará todo lo posible para que sus cicatrices sean poco visibles. De todas maneras éstas existen, son largas y permanentes. Habitualmente están rojas y elevadas por varios meses para gradualmente hacerse menos visibles hasta quedar a veces como líneas pálidas poco perceptibles.

La satisfacción que Ud. obtenga de la mastopexia será mayor si comprende bien la operación y si sus expectativas con respecto a los resultados son reales.

Abdominoplastía (plástica del abdomen)

La abdominoplastía o cirugía plástica del abdomen, es una operación de cirugía mayor que reseca el exceso de piel y grasa del abdomen medio e inferior ciñendo al mismo tiempo los músculos de la pared abdominal. Esta operación puede mejorar substancialmente la apariencia de un abdomen saliente.

Si Ud. está pensando en hacerse una abdominoplastía, trataremos de explicarle quienes pueden hacérsela y qué resultados se pueden esperar de ella.

Quiénes son los mejores candidatos

Los mejores candidatos son las mujeres y los hombres que estando en buenas condiciones físicas, tienen un depósito localizado de tejido adiposo o piel floja a la altura del abdomen. Esta cirugía es especialmente beneficiosa para las mujeres que luego de múltiples embarazos han sufrido un estiramiento de sus músculos abdominales que es irreversible con la gimnasia.

Los pacientes que planean una reducción de peso deberían postergar la cirugía, lo mismo que las mujeres que piensan en nuevos embarazos. En éstas los músculos verticales del abdomen pueden volver a separarse, perdiendo parte del efecto obtenido con la intervención.

Toda cirugía tiene algun riesgo

Miles de abdominoplastías se realizan cada año con todo éxito. Cuando son hechas por un Cirujano Plástico calificado, sus resultados son muy positivos. A pesar de esto, hay ciertos riesgos asociados a toda cirugía y complicaciones propias de este procedimiento.

Las complicaciones postoperatorias como las infecciones o la trombosis venosa son raras. Si tiene una infección, ésta puede ser tratada con antibióticos y drenajes. La trombosis venosa se puede prevenir con movilización precoz.

La cicatrización defectuosa puede necesitar una segunda intervención.

Si sus acúmulos adiposos se limitan al área debajo de su ombligo, Ud. puede ser pasible de una intervención menos extensa llamada abdominoplastía parcial que puede ser ambulatoria. También puede asociarse una lipoaspiración de caderas para mejorar su forma.

Tipos de anestesia

Su cirujano puede elegir la anestesia general, donde Ud. dormirá durante toda la operación, o una peridural que deja sin sensibilidad la parte inferior del cuerpo. En los casos parciales, la intervención puede ser hecha con anestesia local con o sin el agregado de sedación intravenosa.

La Cirugía

La abdominoplastía completa puede tardar entre dos y cinco horas, dependiendo de la corrección que se deba hacer. La abdominoplastía parcial puede tardar entre una y dos horas.

Habitualmente el cirujano hará una incisión que va de una cadera hasta la otra, justo por encima de la zona del pubis. Otra incisión más corta rodea al ombligo. En la abdominoplastía parcial la incisión puede ser más corta y no hace falta mover el ombligo.

Luego el cirujano separa la piel de la pared abdominal todo a lo largo del abdomen hasta las costillas, dejando al descubierto los músculos largos del abdomen anterior. Éstos son tensados juntándolos en la línea media para dar una nueva firmeza a la pared abdominal y mejor forma en la cintura.

La piel es estirada hacia abajo y el excedente se retira. Se talla una ojal donde va a ir el ombligo, que se sutura en este lugar. Finalmente se sutura el resto de la incisión, se se coloca un drenaje y se aplican curaciones en la zona.

Después de la Cirugía

Durante los primeros días, su abdomen estará hinchado y Ud. sentirá cierta incomodidad y dolor que podrán controlarse con medicación. Dependiendo de la amplitud de la cirugía, Ud. deberá quedar internado unas horas hasta dos o tres días.

Aunque no pueda hacerlo erguido, deberá caminar lo más pronto posible.

Las suturas se retiran después de la primera semana, y la curación será reemplazada por alguna prenda compresiva.

Volviendo a la normalidad

Ud. puede tardar varias semanas e incluso meses para sentirse completamente repuesta. Algunas personas vuelven a su trabajo en dos semanas mientras que otras necesitan tres o cuatro semanas para recuperarse.

Las cicatrices parecerán empeorarse durante los primeros tres a seis meses, pero esto es normal. Recién a los nueve meses hasta un año las cicatrices pierden relieve y se aclaran. Aunque nunca desaparecen del todo, no se ven aun con una malla puesta.

Su nuevo aspecto

Tanto la abdominoplastía parcial como la total tienen excelentes resultados en pacientes con músculos abdominales debilitados o con piel en exceso. En la mayoría de los casos, los resultados duran muchos años siempre que se acompañe de una dieta balanceada y el ejercicio necesarios.

Si Ud. tiene expectativas realistas y está preparado para una cicatriz abdominal con un postoperatorio prolongado, la abdominoplastía es el procedimiento indicado para Ud.

Cirugía Reparadora ::

Fisura labio palatina

La fisura labio-palatina es una de las malformaciones congénitas más frecuentes. Puede afectar el paladar primario y /o secundario. El paladar primario comprende la nariz, el labio superior y el alvéolo. El paladar secundario abarca el paladar duro (óseo), y blando (velo del paladar) hasta la úvula. La malformación puede expresarse con distintos grados de severidad, desde formas frustras, incompletas, completas, uni o bilaterales hasta la fisura submucosa.

Ya que el labio y el paladar se desarrollan separadamente, es posible que un niño tenga una fisura de labio, una fisura de paladar o una fisura labio-palatina en sus distintas variantes. Los mecanismos de producción de la fisura del paladar primario, según algunos conceptos modernos, se basarían en fallas en la migración de algunos tejidos en áreas de fusión que conformarían el labio, la nariz y el alvéolo, por lo que la tracción del crecimiento facial lateral, provocaría la ruptura originando una fisura.

Esta falla podría afectar únicamente al labio superior o extenderse a la arcada dentaria, con lo que se conformaría una fisura incompleta o completa, unilateral si es de un lado o bilateral si es de los dos lados. En cuanto al paladar secundario, los mecanismos de producción son varios: uno de ellos es la interposición lingual, otro es el exagerado crecimiento de la cara en relación al crecimiento de los procesos palatinos, etc.

La fisura labio-palatina tiene una incidencia variable según las razas: en los blancos se presenta en 1 cada 700 a 1000 nacimientos; en los indios americanos 3.6/00; en los negros 0.3/00.

Casi 2/3 de la población de fisura labio-palatina se presenta como fisura aislada, y el 1/3 restante se encuadra en síndromes conocidos o en estudio, así como también se puede asociar a otros defectos. La consulta genética de los pacientes cuyo diagnóstico no está confirmado es muy importante para realizar el asesoramiento correcto para el paciente y conocer el riesgo de repetición familiar.

Para poder establecer la etiología y el modo de transmisión de una fisura es necesario saber si se trata de una malformación aislada o si forma parte de un síndrome; si es secundaria a la acción de algún teratógeno (alcohol, medicación, etc.,) o está asociado a otra malformación.

En general hay consenso de que la fisura labio-palatina aislada es compatible con modelos de herencia multifactorial (componente genético influenciado por factores medio-ambientales). Tratamiento

La complejidad de la malformación requiere que el tratamiento de un niño con fisura labio-palatina sea abordado por un equipo interdisciplinario entrenado para resolver los distintos aspectos de la misma.

El equipo debería estar formado por especialistas de las siguientes especialidades: pediatría, odontopediatría, cirugía plástica, fonoaudiología, otorrinoringología, genética, psicología.

La diversidad de especialidades que intervienen en el tratamiento del niño se debe a que la malformación puede afectar áreas de la respiración, alimentación, fonación, audición, crecimiento y desarrollo facial, y aspectos psico-sociales.

Cirugía

En general, en el primer trimestre de vida, se opera el paladar primario. En esta cirugía se reconstruye el labio (queiloplastía), y se forma el piso y punta nasal, en aquellos casos en que fuere necesario.

Algunos niños usan, desde el nacimiento, una prótesis palatina de acrílico, renovable periódicamente, con la finalidad de facilitar la alimentación, evitar la introducción de la lengua en la fisura y alinear las arcadas alveolares. Hay muchas técnicas descriptas para la plástica del labio, siendo la más usada y conocida la de “rotación y avance”, cuya cicatriz trata de disimular le cresta del filtro labial.

La reconstrucción del paladar secundario se realiza alrededor del año. Puede hacerse en un sólo tiempo operatorio, o dos, esto depende de la gravedad de la fisura. Hay varias técnicas para el cierre del paladar, teniendo todas la finalidad de lograr un velo largo y móvil para un adecuado sello velo-faríngeo.

Como en cualquier otra operación, existen riesgos asociados con las cirugías y complicaciones específicas asociadas a los procedimientos.

Como secuela de la cirugía del labio puede quedar una cicatriz muy marcada o un labio corto. En cuanto al paladar, éste puede resultar “incompetente” por haber quedado corto o poco móvil presentando, el paciente hipernasalidad. Existe la posibilidad del fracaso en la plástica del velo quedando áreas de comunicación oro-nasal (fístulas oro-nasales). Como consecuencia de la mala función de los músculos palatinos hay una disfunción de la trompa de Eustaquio, lo que origina el aumento de otitis media serosa, que en algunos pacientes requiere de la colocación de tubos de ventilación.

Los niños con fisura palatina deben realizar tratamiento foniátrico; el tiempo y la intensidad del mismo dependen de cada paciente en particular.

Plástica del paladar primario

Plástica del paladar secundario

Tumores de la piel

El cáncer de piel es la forma más común de cáncer en el mundo y su incidencia está aumentando más que la de cualquier otro cáncer.

Aunque el cáncer de piel puede encontrarse en cualquier parte del cuerpo, alrededor del 80% aparece en la cara, la cabeza o el cuello.

Quién contrae este cáncer y porqué?

La principal causa del cáncer de piel es la radiación ultravioleta que proviene generalmente del sol o de fuentes artificiales como las lámparas bronceadoras. Los investigadores creen que nuestra búsqueda del bronceado perfecto, el aumento de las actividades al aire libre y la disminución de la capa de ozono son los motivos del alarmante aumento de la incidencia en esta enfermedad.

El cáncer de piel puede afectar a cualquiera independientemente de su color, su raza o edad, sin importar donde viva o que es lo que hace. Pero si es de piel blanca y le aparecen pecas con facilidad, su riesgo es mayor. También si tiene cabello y ojos de color claro. Si tiene muchos lunares o lunares de forma y tamaño inusuales. Si tiene una historia familiar de cáncer de piel o se ha ampollado muchas veces al estar expuesto al sol. Si pasa mucho tiempo expuesto a la intemperie. Si vive cerca del ecuador, o en un lugar alto, o en cualquier lugar expuesto a un sol intenso durante todo el año. O también si recibió tratamientos radiantes por acné durante su adolescencia.

Clases de cáncer de piel

El carcinoma basocelular es por lejos el más frecuente. Afortunadamente también es el menos peligroso ya que crece con cierta lentitud y muy raramente se extiende más allá de su localización inicial. Aunque el carcinoma basocelular raramente amenaza nuestra vida, si se lo deja sin tratar puede invadir los tejidos profundos hasta el hueso, provocando serios daños (especialmente en las proximidades del ojo).

El carcinoma espinocelular es el siguiente en frecuencia entre los cánceres de piel, y aparece muchas veces en los labios, cara u orejas. A veces se disemina a lugares distantes incluyendo ganglios linfáticos y órganos internos. El carcinoma espinocelular puede poner en peligro la vida si no es tratado.

Una tercera forma de cáncer de piel es el melanoma, que si bien es el menos frecuente, su incidencia está aumentando rápidamente. El melanoma es el cáncer de piel más peligroso. Si es descubierto a tiempo, puede ser curado completamente. Si no es tratado precozmente, puede diseminarse por la sangre y ser frecuentemente mortal.

Otros tipos de lesiones de piel que Ud. debe conocer

Otros dos tipos de lesiones frecuentes son los lunares y las queratosis.

Los lunares son acumulos de células de piel muy pigmentadas ya sea chatas o elevadas sobre la superficie cutánea. Aunque la mayoría no presentan ningún peligro, algunos lunares grandes presentes desde el nacimiento, o aquellos con distintos tintes y bordes poco definidos, pueden transformarse en melanomas.

Los lunares se extraen frecuentemente por motivos cosméticos o porque se irritan constantemente por el roce de la ropa o el afeitado, lo que puede provocar su malignización.

Las queratosis solares o actínicas son placas ásperas de piel de color rojizas o marrones. Se encuentran habitualmente en áreas expuestas al sol y a veces se transforman en carcinomas espinocelulares.

Reconociendo del cáncer de piel

Los epiteliomas basocelulares y espinocelulares pueden variar mucho en su aspecto. El epitelioma (cáncer) puede aparecer como un pequeño nódulo blanco o rosado; puede ser de superficie lisa, lustrosa, o hundida. O puede aparecer como un punto áspero o descamado. O un nódulo duro y rojizo que forma costras. O un grupo de nódulos con costras. O una úlcera pequeña que sangra y no cura durante varias semanas. O también una zona blanca que parece una cicatriz.

El melanoma maligno se diagnostica generalmente por el cambio de tamaño, forma o color de un lunar, o como una lesión nueva que aparece en la piel normal. Recuerde la regla de memoria "ABCD": Asimetría Bordes borrosos o irregulares Color moteado con tonos de marrón, negro, e incluso rojo blanco o azul. Diámetro de más de 6mm o cualquier aumento inusual de tamaño.

Si todas estas variantes le parecen difíciles de entender, recuerde que lo más importante es consultar ante cualquier cambio que note en su piel después de examinar todo su cuerpo, incluyendo la espalda y la planta de sus pies, periódicamente.

Eligiendo su médico

Si a Ud. lo preocupa el cáncer de piel, su clínico es un buen punto de comienzo. El examinará su piel anualmente, y lo derivará al especialista si lo cree conveniente.

Si Ud nota alguna lesión sospechosa, consulte con un dermatólogo o con un cirujano plástico. Los cirujanos plásticos están entrenados para extirpar la lesión de manera de mantener la función y conservar el mejor aspecto estético posible lo que es muy importante en lesiones muy visibles.

Diagnóstico y tratamiento

El cáncer de piel se diagnostica resecando una parte o todo el tumor y examinando sus células bajo el microscopio. Puede ser tratado de numerosas formas, dependiendo del tipo de cáncer, su grado de crecimiento, y su localización en el cuerpo.

Los cánceres de piel más pequeños pueden ser extraídos rápida y fácilmente en el consultorio del médico.

La mayoría de los cánceres de piel son extirpados quirúrgicamente por el dermatólogo o el cirujano plástico. Si el cáncer es pequeño, la operación puede hacerse bajo anestesia general resecando la piel afectada, lo que deja una cicatriz lineal poco visible. También puede hacerse un curetaje o una cauterización con corriente eléctrica lo que deja una cicatriz algo mayor de color blanco. Los riesgos de estas intervenciones son muy bajos.

Si el cáncer es grande, o si ha llegado a invadir los ganglios linfáticos, puede ser necesaria una cirugía mayor.

Otros tipos de tratamiento posibles son la criocirugía (congelamiento de los tejidos afectados), terapia radiante (rayos X), quimioterapia tópica ( aplicación local de drogas anticancerosas), y el método de Mohs que es un procedimiento en el que el cáncer es extirpado en capas muy delgadas y que es realizado por médicos especialmente entrenados.

Eligiendo entre sus opciones.

Todos los métodos antes mencionados, cuando son elegidos con conocimiento, tienen buenos porcentajes de curación para la mayoría de los epiteliomas basocelulares y espinocelulares, y aún para los melanomas que son tratados en sus etapas tempranas.

Ud. debe evaluar estas opciones con su médico antes de iniciar el tratamiento. Vea que opciones están a su alcance, los riesgos y complicaciones posibles, quien puede hacerlos de la mejor manera, y los resultados cosméticos y funcionales que se pueden obtener.

Si Ud. tiene dudas de los resultados, pida una 2ª opinión con un cirujano plástico antes de comenzar el tratamiento.

Unas palabras acerca de la reconstrucción

Las diferentes técnicas usadas para el tratamiento de los cánceres de piel pueden salvar vidas, pero también pueden dejar secuelas no muy agradables tanto funcionales como cosméticas dependiendo tanto de la gravedad como de la localización de la lesión.

Previniendo las recidivas

Después de ser tratado por su cáncer de piel, su médico le hará controles periódicos para asegurarse de que el mismo no se presenta nuevamente. Ud. también puede ayudar a que esto no ocurra cambiando algunos hábitos. Evite la exposición prolongada al sol, especialmente entre las 10 a.m. y las 2 p.m.en especial en los meses de verano. Recuerde que los rayos ultravioletas pasan a través del agua y de las nubes, y se reflejan en la arena y la nieve. Si Ud. va a estar expuesto por un período de tiempo prolongado, use ropa protectora como sombreros de ala ancha y ropa con mangas largas.

Aplíquese también cremas con pantalla solar factor 15 o más y renueve su aplicación con frecuencia cuando se baña o transpira.

Finalmente, examine su piel regularmente. Si encuentra alguna lesión sospechosa, consulte con su dermatólogo o con su cirujano plástico lo antes posible.

Cicatrices

Durante el proceso de recuperación de una herida resultante de un accidente, una cirugía, una quemadura, o de acné, la cicatrización ocurre siempre que varias capas de la piel hayan sido afectadas. Una vez que la cicatriz se forma, nunca desaparece, aunque puede hacerse menos visible por diversos métodos.

A la mayoría de las personas les desagrada el aspecto de sus cicatrices, especialmente si son faciales. En algunos casos ellas provocan alteraciones funcionales en los ojos, boca, o nariz.

Si Ud. se ha preguntado cómo una corrección quirúrgica de su cicatriz puede mejorar su autoestima, su apariencia o incluso su función alterada, debe primero saber como actúa y qué se puede esperar de este procedimiento.

¿Es este tratamiento para Ud.?

Una persona que está considerando la posibilidad de mejorar sus cicatrices debe saber que no hay manera de eliminar por completo las cicatrices.

La meta es más bien de mejorar el aspecto de la cicatriz, ya sea disimulándola, cambiando su posición, o reduciendo su espesor. El color de la piel, la edad, y el tipo de cicatrización son todos factores importantes que deben tomarse en cuenta antes de decidir la cirugía.

Los diferentes tipos de cicatrices responden a diferentes técnicas quirúrgicas. El momento de la cirugía es también un factor muy importante. Muchos cirujanos desaconsejan el tratamiento quirúrgico de las cicatrices por un período que se puede extender hasta un año después de la herida.

Decidiendo el tipo de tratamiento

Ya sea que la cirugía se haga por razones estéticas o funcionales, la elección de su cirujano es de suma importancia. Su cirujano examinará la cicatriz para decidir que tratamiento es el indicado, e informarle que resultados se pueden esperar del mismo.

Distintas cicatrices requieren distintos tratamientos. Por ejemplo, las quemaduras graves que destruyen grandes superficies de piel, provocan una cicatrización muy irregular. A medida que la piel cicatriza, los músculos y los tendones pueden verse afectados por esta retracción de tejidos vecinos. Debido al exceso de producción de colágeno pueden aparecer cicatrices queloides que tienen el aspecto de relieves en la zona afectada.

Las cicatrices hipertróficas, a diferencia de los queloides, no crecen más allá de los límites de la cicatriz, pero son antiestéticas debido a su su espesor y también pueden afectar la función.

Algunas cicatrices de la cara son desagradables porque afectan la mímica o simplemente por el lugar donde están, que es mirado en forma más crítica que otros del cuerpo.

Todas las posibilidades deben ser evaluadas durante la consulta junto con los riesgos que tiene cada tipo de cicatrización. Después de decidir la intervención, su cirujano le informará sobre la anestesia, el lugar donde se realizará la misma, y los costos.

Debido a que las cicatrices son muy individuales, tanto como la reacción de cada paciente hacia ellas, muchas veces es necesario para llegar a un resultado óptimo, efectuar más de una intervención y emplear más de una técnica.

Entendiendo la cirugía

Cuando la cicatriz es de tipo retráctil, la cirugía generalmente incluye la eliminación del tejido afectado en su totalidad. Se utilizan colgajos cutáneos para traer piel sana de la vecindad para cubrir el área resecada y formar una nueva cicatriz. Cuando no es posible el uso de colgajos, se utilizan injertos de piel. Un injerto requiere tomar piel de un lugar y ponerlo en otro, manteniéndolo sin movimientos durante el tiempo que necesita para que se adhiera y sea invadido por pequeños vasos.

La Zeta plastía es un método usado para mover una cicatriz de lugar y descomponer sus líneas de tensión haciendo la cicatriz menos visible y de mejor calidad.

La dermoabrasión y el láser son métodos que usa un cirujano para que las cicatrices que tienen un aspecto irregular o engrosado se vean más niveladas y suaves resecando las capas superiores de la piel mediante un lijado o con el rayo láser. La cicatriz va a persistir aunque menos visible y de mejor aspecto.

Las cicatrices queloides o hipertróficas son tratadas generalmente al principio con inyecciones de esteroides para reducir su espesor. Si el resultado no es satisfactorio, éstas pueden ser resecadas quirúrgicamente y suturadas con hilos delicados con lo que se obtienen mejorías estéticas.

Que se puede esperar después de la cirugía

Ud. puede sentir molestias leves después de la cirugía. Puede notarse alguna hinchazón, hematoma y enrojecimiento de la zona. Aunque las suturas se retiren unos días después de la intervención, la herida necesita algún tiempo para cicatrizar. Los cirujanos generalmente indican una actividad moderada después de la operación y la utilización de compresas frías para reducir el edema y evitar las actividades que ocasionen tensión en el área afectada.

Es importante recordar que las cicatrices tardan un año o más par completar su maduración y adquirir su mejor aspecto.

Atención inicial del paciente quemado

Dr. Jorge Luis Gallardo

Introducción

Esta presentación tiene por fin el volcar la experiencia de más de veinte años de trabajo en la emergencia del paciente quemado, y no pretende más que el transformarse en una ayuda para aquél que enfrente a la urgencia en el lugar del accidente.

Es en estos casos cuando es más importante saber no sólo los conductas correctas, sino también qué no hacer y qué no omitir, ya que es frecuente que la comisión de errores o la omisión de actos compliquen el tratamiento futuro, situación que por lo general se produce por desconocimiento o inexperiencia ante la patología.

Tal vez en pocos pacientes como en el quemado pueda decirse que los primeros minutos y horas son decisivos en la definición de la evolución de la patología a futuro. Baste con decir que un plan de hidratación inadecuado puede generar la profundización de las lesiones, o determinar a futuro un mayor riesgo de colonización bacteriana y, por ende, infección. Del mismo modo podríamos afirmar que la tendencia actual (ideal, por supuesto) es que el shock por quemadura no se presente nunca, sino que el tratamiento adecuado de reposición hidrosalina y compensación evite sus manifestaciones, al menos floridas, durante las primeras 48 a 72 horas de evolución.

Para todo ello es necesario recalcar las pautas de atención, no ya desde el ingreso al hospital general o de primera instancia, sino desde el mismo momento en que es requerida la atención pre-hospitalaria del paciente que ha sufrido un accidente por quemadura.

El pedido de auxilio

En esta patología se transforma de crucial importancia la exactitud y calidad de los datos recogidos por el operador que recibe el pedio de auxilio.

Es de fundamental importancia conocer, para coordinar la atención de urgencia en el lugar del accidente, la cantidad de víctimas, edad de las mismas, sexo, circunstancias del accidente, así como etiología de la noxa actuante en cada caso. Como iremos viendo en el desarrollo de esta presentación estas variables determinarán las conductas a ser tenidas en cuenta.

Por tratarse de una patología tan especial, y a la vez de riesgo para el equipo tratante, es necesario que sean conocidas todas estas variables adecuadamente en el momento de coordinar los equipos actuantes en la emergencia, y el grado y nivel de equipamiento de los mismos.

Desafortunadamente, no siempre los móviles de emergencias están preparados para enfrentar esta patología en el propio lugar del siniestro, lo que condiciona la labor del personal actuante, que no siempre cuenta con la totalidad de los medios necesarios para encarar el tratamiento de los pacientes comprometidos, y a veces ni con lo más elemental y básico para su propia protección.

Por supuesto que ante distintas etiologías debemos estar preparados para adoptar diferentes conductas, pero aún ante una misma etiología la situación del accidente puede determinar riesgos diferentes, para los que debemos concurrir preparados a enfrentarnos; por ejemplo, no es lo mismo un accidente provocado por fuego en un lugar abierto que en un espacio cerrado (riesgo de asfixia, inhalación de humo y/o vapores tóxicos).

El conocimiento del tipo de electricidad que ha provocado el accidente, o de agente químico actuante, también determinará conductas futuras que deben ser previstas de antemano, desde el equipamiento y entrenamiento de los móviles hasta el personal destacado para cubrir el hecho, así como las necesarias conductas de precaución a cubrir en cada caso por el personal afectado al operativo.

En el lugar del accidente

Contrariamente a lo que puede suponerse, a lo que las enseñanzas y principios éticos nos demandan, yo acostumbro invertir el orden cuando trato este tema, hablando del paciente al final, y no al principio, pues en estos casos es de primordial importancia la protección y entrenamiento del equipo actuante, tanto como el conocimiento de conductas y precauciones ante el agente causal aún antes de arribar al tratamiento del propio afectado. Conductas opuestas pueden llevar a situaciones que pueden parecer heroicas, pero que hubieran sido absolutamente evitables si se hubieran cumplido determinadas pautas de prevención y protección del equipo actuante, adquiere importancia hasta los detalles que puedan parecer más nimios, como el lugar donde se estaciona la ambulancia (lejos del alcance de los cables eléctricos, si los hay caídos; o cuesta arriba en un derrame de productos químicos; dicho esto sólo por dar algunos ejemplos) En consecuencia trataremos los tópicos en el siguiente orden:

  1. El equipo de rescate y tratamiento.
  2. El agente causal.
  3. La/s víctima/s..

El equipo de rescate y tratamiento

Es necesario que cada integrante del equipo, sin excepción, conozca su función dentro del mismo, esté convenientemente entrenado para cumplirla, y no sobreestime sus capacidades. Es preciso tener siempre presente que la calidad y prontitud de la atención inicial define la evolución y complicaciones posteriores.

Es de fundamental importancia disponer de los elementos de protección y el entrenamiento adecuado, es decir no sólo poseer lo necesario, sino estar convenientemente adiestrado en su utilización. Aquí es cuando adquiere relevancia la capacitación en métodos de resucitación cardio-pulmonar básica y avanzada, PHATLS y ATLS, y la participación activa en simulacros y simulaciones.

El respeto a las normas de bioseguridad adquieren aquí fundamental importancia, ya que no sólo el riesgo es debido a patologías como el sida o la hepatitis, sino que el agente causal puede transformarse en un contaminante real, ya sea por tratarse de noxas químicas o radiantes que pueden contaminar al equipo actuante, o determinados elementos que pueden lesionarlo, como electricidad, fuego, humo o vapores tóxicos presente en el sitio del accidente.

Trataremos estos aspectos al analizar las conductas a seguir según el agente actuante en el accidente.

El agente causal

El equipo actuante debe considerar siempre, y aún antes de acceder al paciente, el riesgo derivado por el o los agentes determinantes de las lesiones, y tener presente que la presencia de uno puede significar la concomitancia de otros.

Es así que antes de acceder al paciente deberá conocerse y analizarse los riesgos inherentes al agente causal, procediendo a tomar las adecuadas medidas de protección, para luego poder atender convenientemente al accidentado. Este aspecto deberá ser considerado siempre y sin excepción ANTES de tomar contacto con el accidentado, y es más, en caso de riesgo inherente al lugar o situación particular en la que se produjo el siniestro deberán tratar de solucionarse las causas previamente a cualquier otra actitud.

Así corresponderá procederse a la eliminación o neutralización de la noxa actuante, es decir proceder a apagar el fuego que pueda haber tomado las ropas, desconectar al paciente de la corriente eléctrica en caso del accidente por electricidad, o a la descontaminación del paciente en casos de noxas químicas o radiantes.

Se acompaña un cuadro de clasificación de las distintas etiologías, aunque de todas maneras es importante conocer algunos diagnósticos diferenciales de quemaduras que pueden frecuentemente confundirse inicialmente con ellas si se desconocen fenómenos etiológicos o patologías previas, así pueden simular lesiones parecidas las picaduras de algunas arañas, o mordeduras de algunos tipos de víboras, enfermedades ampollares del tipo del pénfigo maligno, epidermolisis, insecticidas (sobre todo los órgano-fosforados), solventes, y fenómenos necróticos que acompañan a determinadas enfermedades, como diabetes, patologías vasculares o neurológicas, escaras, etc.

Lógicamente las conductas ante el agente causal dependerán de éste y de las circunstancias que se presenten en el sitio del accidente, y así adquiriere en esta etapa primordial importancia cada uno de los agentes actuantes desde el lugar y rol que ocupe.

Deberá tenerse en cuenta la presencia de riesgos derivados del elemento que provocó el siniestro, riesgos que como ya se ha dicho no solamente son inherentes al paciente, sino a todo el grupo de rescate y tratamiento que interactúe con el mismo desde el principio hasta la finalización del operativo.

Quemaduras por fuego

Si las ropas del paciente se hallan en llamas es prioritario apagar las mismas. Para ello hay que convencer al paciente para que no corra (la corriente de aire producida por el desplazamiento avivará las llamas, y aumenta el riesgo de lesiones por inhalación de humo, fuego o vapores calientes y/o tóxicos), que se arroje o arrojarlo al suelo, y que rote sobre sí mismo para intentar apagar las llamas, conducta a la que podemos ayudar sofocando las mismas tapándolo con mantas gruesas, o aún si fuera necesario arrojándole líquidos no combustibles, o determinados elementos (por ejemplo cubrirlo con arena o tierra si está contaminado con combustibles).

En ambientes cerrados el mayor problema lo constituye la acumulación de humo y vapores tóxicos, incrementándose el riesgo de asfixia, al punto tal que estadísticamente, en un incendio, la principal causa de muerte es la asfixia, luego lo que se quema son los cadáveres. Así en estos casos es necesario que el paciente se envuelva en mantas gruesas, mojadas, cubriendo inclusive la cabeza, y que se deslice agachado o mejor aún arrastrándose por el suelo (la temperatura es menor, el humo y los gases peligrosos tienden a elevarse). Lógicamente en estos casos será prioritario el tratamiento de la vía aérea, y secundariamente las lesiones por quemadura.

Recordar que los casos en que se haya producido una explosión deberá descartarse la posibilidad de que la sucedan otras, y que deberemos descartar la existencia de lesiones agregadas ya sea por la onda expansiva, o por el desplazamiento que pueda haber sufrido el paciente por la acción de la misma, sufriendo traumatismos por el contacto con objetos con los que puedan haber colisionado, o por esquirlas producidas por la explosión en sí misma.

Quemaduras eléctricas

Es estos casos lo primordial es desconectar al siniestrado de la fuente emisora de electricidad, ya que si bien lo más simple es el corte del suministro de corriente, esto es por lo general lo más dificultoso de hacer.

Para ello, y cuando no es posible tal conducta, deberemos pararnos sobre una superficie seca y no conductora (caucho, goma, etc), y tratar de alejar el elemento eléctrico (cable o artefacto) del paciente, o en su defecto al paciente mismo del emisor, valiéndonos para ello de elementos no conductores (madera u otros).

Lo que nunca y en ningún caso debe hacerse es tomar contacto con el paciente en ninguna forma hasta tanto no haya sido desconectado de la corriente eléctrica, pues en su defecto quedaremos nosotros incorporados al circuito, sufriendo también las consecuencias de la electricidad.

Hay tres mecanismos, o formas distintas en que la electricidad puede producir lesiones en el organismo, las detallaré a continuación:

  1. Térmico

    Es el provocado por el cortocircuito eléctrico que libera calor y muchas veces intenso y abundante humo. Las lesiones suelen ser superficiales, pero muy impresionantes en su aspecto, ya que el paciente puede presentarse absolutamente tiznado con negro de humo en extensas superficies (por lo general manos y cara), lo que hace sospechar lesiones mucho más severas que las sufridas, y que se evidencia con un simple lavado jabonoso, que las más de las veces arrastra el tiznado y deja al descubierto la verdadera magnitud de las lesiones.

  2. Coagulación Tisular

    Es la lesión eléctrica típica, generalmente visible como puerta de entrada y de salida, los lugares por donde entró y salió la corriente, equiparables histológicamente a la lesión producida por un equipo médico de electrocoagulación aunque su aspecto en extensión y profundidad puede variar, generalmente siendo de mucha mayor magnitud. Generalmente es de mayor tamaño y más importante la provocada en el sitio de salida de la electricidad que en el de su entrada. Constituye la lesión a la que por lo general se reconoce como quemadura eléctrica propiamente dicha.

  3. Efecto Joule

    Este es el fenómeno menos conocido que se produce en las quemaduras eléctricas, por lo cual es común que se ignore su presencia y se demore el tratamiento hasta que sea tarde para revertir el daño producido, sobre todo a nivel renal.

El paso de la corriente eléctrica a través de una resistencia generará calor en forma directamente proporcional a la magnitud de ésta. El tejido que mayor resistencia ofrece al paso de la corriente eléctrica es el hueso, por lo cual el calor que se genera por este fenómeno literalmente "hierve" los músculos que lo rodean, provocando severas lesiones en profundidad, no siempre acompañadas de manifestaciones dérmicas (al menos al principio). El mismo fenómeno se generará a nivel de las estructuras articulares, con severas secuelas en la movilidad articular que se presentan con posterioridad al accidente, y durante la evolución de las lesiones. Por estos motivo debemos siempre considerar a una quemadura eléctrica como grave, aunque no haya mayor manifestación general, hasta que se demuestre lo contrario.

Cuando nos hallemos ante una quemadura eléctrica con fallo cardio-respiratorio debe iniciarse precozmente la asistencia y reanimación, pero debe tenerse especialmente en cuenta, y sobre todo si se trata de pacientes pediátricos, que estas maniobras deben ser mantenidos por largo tiempo, ya que no son infrecuentes las reanimaciones tardías, pero exitosas. Recalcamos la importancia de no darse por vencido y mantener una conducta activa todo el tiempo necesario, pues a veces obtenemos resultados positivos cuando creíamos que todo estaba perdido.

Quemaduras Químicas

Cuando se dice neutralizar al agente causal, y especialmente en el caso de los agentes químicos, es necesario aclarar hasta el cansancio que no significa esto la neutralización química propiamente dicha, puesto que de adoptarse esta conducta muchas veces se provocan reacciones químicas exotérmicas, que generan liberación de temperatura y profundizan la quemadura más allá de la acción inicial del propio elemento actuante. Lamentablemente lo usos y costumbres han generalizado esta acepción, que puede inducir a conductas erróneas cuando se ignora este hecho.

Por lo tanto lo correcto es la irrigación del accidentado con abundante agua corriente, y especialmente a presión o en gran volumen y constante cuando se trate de sodio, potasio, litio, ácido sulfúrico o fluorhídrico (en este caso puede ser necesaria la administración de gluconato de calcio al 10 %), ya que estas sustancias químicos reaccionan con el agua generando idéntica conducta, una reacción exotérmica con liberación de calor.

Los agentes químicos conllevan un doble riesgo, además de su acción local es necesario evaluar su acción sistémica, que puede provocarse por la absorción local del químico, por su inhalación o por su ingesta. Siempre debe tenerse presente la posibilidad de toxicidad sistémica y efectos secundarios, sobre todo en los casos en que se halla contaminada una superficie extensa. Los efectos de esta toxicidad sistémica por absorción no son inusuales, siempre deben ser investigados, y hacen prioritaria la descontaminación rápida y efectiva del paciente.

La/s victima/s

Los riesgos que enfrenta la/s víctima/s, ya tratados los inherentes a la etiología, son, en orden cronográfico: el compromiso de la vía aérea, el shock hipovolémico, y el riesgo de infección, por tanto todas las acciones destinadas a la atención del paciente deberán tener en cuenta este orden de prioridades e importancia.

El primer examen estará destinado a investigar la presencia o riesgo de dificultad respiratoria, trastornos cardíacos, shock hipovolémico, hemorragia, trastornos circulatorios, traumatismos aislados y/o múltiples. No voy a repetir aquí las normas básicas de atención pre-hospitalaria, aunque sí desearía plantear algunas de las diferencia que presenta el enfrentarse a un paciente quemado.

Es prioritario realizar la intubación precoz de todo paciente con signos de compromiso respiratorio por vía oro o nasotraqueal. Ante la duda es preferible una intubación de más (que no conlleva, con la correcta técnica, mayores riesgos ni complicaciones) que una traqueotomía ulterior ante la imposibilidad de intubación por no haberlo hecho en tiempo y forma.

En mi experiencia son pocos los pacientes quemados que han sobrevivido a una traqueotomía de urgencia (podría contarlos con los dedos de una mano en más de veinticinco años de desempeño en la especialidad), ya que es muy difícil su manejo, en nuestro medio, en la etapa de contaminación de su quemadura dérmica, por lo que generalmente terminan con infección respiratoria y muerte del paciente. La intubación permite rápidamente recuperar al paciente apenas se superan los inconvenientes de las lesiones respiratorias (no existiendo distress ulterior en tres a cuatro días se soluciona la lesión respiratoria, permitiendo extubar al paciente cuando ello ocurre).

Deberemos monitorear los siguiente signos y síntomas de compromiso respiratorio siempre que haya lesiones faciales (sobre todo si comprometen boca y nariz) o ante la sospecha de lesiones de inhalación:

  • Quemadura de vibrisas
  • Presencia de tizne de humo en dientes, mucosa oral, nasal, faríngea
  • Lesión de mucosa oral, nasal o faríngea
  • Tos, catarro, sobre todo en presencia de esputo carbonáceo
  • Ronquera, disfonía, alteración o dificultades en la fonación
  • Estridor laríngeo
  • Edema de glotis
  • Dificultad respiratoria

En caso que las ropas se hallen adheridas a la quemadura no deben ser quitadas bajo ningún concepto; se retirarán sólo aquellas que sea fácil de hacer, recortando las zonas que se hallen fijadas, y se evitará arrancar las que puedan provocar lesiones tisulares, con la consabida hemorragia de difícil solución en el sitio del accidente.

Una premisa de determinante importancia es evitar al máximo posible la pérdida de calor, pensemos siempre que, además de la tremenda pérdida hidrosalina que el paciente sufre por sus lesiones nos hallamos ante un paciente hipercatabólico desde su inicio, donde la prioridad es evitar la hipotermia desde el primer momento.

El plan de hidratación puede esperar si el paciente va a ser trasladado a un centro asistencias cercano en una primera etapa de su atención, pero debe tenerse presente que no deben transcurrir más de veinte minutos sin que el paciente comience a recibir el plan de hidratación adecuado, por lo que es recomendable obtener un acceso venoso por punción en zona alejada (por lo menos 5 cm) de las lesiones, con catéter de teflón tipo Abbocath o similar, del mayor grosor posible, y comenzar un plan de hidratación generoso, con soluciones hidrosalinas precozmente. Cuanto más tiempo transcurra sin determinar esta conducta se hará más dificultosa la obtención de una vía, hecho mucho más notorio en pacientes pediátricos, y esta simple conducta puede evitar la ulterior necesidad de una canalización o vía central. En todo momento debe tenerse en cuenta que, si hacemos las cosas como corresponde, un paciente quemado no fallece por complicaciones respiratorias, ni por shock hipovolémico, sino por infección, y que desde el primer momento debemos asumir el control del daño, es decir no tomar conductas agresivas que lesionen más allá de los necesario a estos pacientes, así evitaremos todo acceso de riesgo (sondas, catéteres centrales, canalizaciones quirúrgicas, etc.) limitando las invasiones a aquellas absolutamente imprescindibles.

Debe conocerse el tipo de shock particular y propio del paciente quemado, que si bien es hipovolémico contiene variables propias y únicas de este tipo de paciente, ya que cursa con hemoconcentración, hiperpotasemia, hipercoagulabilidad, y acidosis metabólica.

En las primeras horas (24 a 36 según distintos autores) se presenta alteración de la permeabilidad capilar al punto que se produce el escape de albúmina al intersticio tisular, motivo por el cual durante este lapso NO DEBEN administrarse coloides de ningún tipo (albúmina, dextranos, etc.), pues esta conducta sólo agravará el paso de líquidos al intersticio tisular, incrementando el edema.

La hiperpotasemia, debida a la intensa destrucción tisular, se presenta siempre y contraindica la administración de potasio hasta después del segundo o tercer día, y siempre previa evaluación por ionograma.

Es importante en las quemaduras eléctricas la hidratación abundante desde los primeros momentos, ya que este tipo de lesiones, por el gran compromiso de la masa muscular, cursan con mioglobinuria marcada, los que puede llevar a un bloqueo renal, por lo que es necesaria la hidratación abundante y copiosa desde los primeros momentos para evitar esta complicación. Lo mismo ocurre ante la sospecha de absorción de tóxicos en quemaduras por químicos, para favorecer no sólo la rápida eliminación cuanto la mayor dilución posible del agente causal en la orina.

Atención prehospitalaria del paciente quemado (resumen)
Análisis de los factores de riesgo

  1. Para el paciente
    • Etiología
    • Vía aérea
    • Shock
    • Infección
  2. Para el equipo actuante
    • Etiología
    • Normas de bioseguridad
    • Detectar la presencia de agentes contaminantes o de riesgo:
      1. Fuego
      2. Electricidad
      3. Químicos
      4. Gases
      5. Líquidos
      6. Elementos radiantes
      7. De otro tipo
      8. Dificultad respiratoria
      9. Trastornos cardiovasculares
      10. Shock
      11. Hemorragia
      12. Dificultad circulatoria
      13. Traumatismos agregados (únicos o múltiples)
      14. Riesgo de infección

Categorización de la Lesión Quemadura

Para la categorización de la lesión quemadura debemos tener en cuenta tres aspectos: la profundidad, la extensión, y las localizaciones especiales.

La profundidad de la lesión la definiremos según la clasificación de Benaím que posee una ventaja sobre cualquier otra, ya que incorpora en ella el concepto de duda diagnóstica, es decir que se tipifican las quemaduras según su profundidad, y al mismo tiempo se obtiene un pronóstico evolutivo de las mismas, ya que la quemadura tipo "AB" no es en sí una clasificación, ya que será su evolución la que determine si se comportará como "A", curando sin injertos pero con mayor o menor secuela, o si se profundizará y será necesario tratarla como tipo "B" injertando el lecho afectado.

El segundo aspecto a considerar será la extensión de la lesión, para lo cual, si se trata de un adulto, podemos utilizar la regla de los nueve, que divide las distintas porciones del cuerpo humano en porcentajes de nueve y sus múltiplos o submúltiplos. De acuerdo a ella la cabeza corresponderá al 9 %, el mismo valor para cada uno de los miembros superiores (4,5 % adelante y 4,5 % atrás), el 18 % para los miembros inferiores (9% anterior y 9 % posterior), y el 36 % para el tronco (18 % anterior y 18 % posterior), restando un 1 % que corresponde a la región ano-genital.

En los niños esta regla no es de utilidad, ya que en ellos el porcentaje relativo correspondiente a la cabeza es mayor (18 % en el recién nacido), en desmedro de los miembros inferiores; a medida que transcurre el tiempo, y el niño crece se va alterando paulatina y progresivamente esta relación hasta adoptar los valores correspondientes al adulto.

Una regla que nos puede ser muy útil para esos casos, o cuando por el tipo de lesiones, muy diseminadas nos haga dificultoso el cálculo, es utilizar la regla de la palma de la mano, que nos dice que la superficie de la palma de la mano del paciente (incluido desde el talón de la mano y sus cinco dedos) es, para ése paciente, el 1 % de su superficie corporal. Trasladando mentalmente este parámetro sobre la lesión podremos efectuar un cálculo aproximado de la superficie lesionada, independientemente de la edad del paciente.

Otra posibilidad, específicamente para los niños es la utilización de la tabla de Lund y Browder. Una manera más sencilla y práctica de calcular la superficie quemada en los niños es la de restar por cada año de edad inferior a nueve el 1 % a los miembros inferiores y añadirlo a la superficie relativa correspondiente a la cabeza. Las proporciones relativas a los restantes segmentos corporales permanecen invariables.

Reconstrucción mamaria

Actualmente y gracias a los avances médicos y tecnológicos, toda paciente a la que se le ha efectuado una mastectomía, tiene la opción a la reconstrucción de la mama extirpada; aunque la reconstrucción nunca puede compensar la pérdida sufrida, los resultados son satisfactorios.

La reconstrucción puede realizarse en forma inmediata ( mismo tiempo quirúrgico que la extirpación ) o diferida (meses o años después de la mastectomía). La elección del momento es consensuado entre el equipo tratante y la paciente.

La técnica a utilizarse depende de varios factores, entre otros el estado general de la paciente; el estado local de los tejidos; la forma y el tamaño de la mama contralateral. Utilizar un implante mamario, tejidos propios de la paciente, o la combinación de ambos, depende de dichos factores. Cualquiera de los métodos requiere de más de una cirugía para lograr el resultado definitivo.

Técnicas

Con implantes

Cuando hay tejido suficiente, la piel está sana y elástica, y el músculo pectoral mayor está intacto, el método adecuado para la reconstrucción , especialmente en mamas pequeñas, es colocar un implante mamario debajo del músculo. En este caso la vía de inserción del implante es la cicatriz de la mastectomía.

La ventaja del método es que se trata de una operación no muy complicada, y no se agregan nuevas cicatrices.

Cuando el tejido no es suficiente para colocar el implante directamente, se recurre previamente a la expansión; colocando, en un primer tiempo quirúrgico, un expansor tisular debajo del músculo. Se expande gradualmente con solución fisiológica hasta lograr el espacio necesario para la prótesis mamaria definitiva; momento en que se realiza el reemplazo del expansor por el implante en un segundo tiempo operatorio, utilizando para el abordaje la misma cicatriz.

El inconveniente de utilizar un expansor previamente a la colocación de la prótesis radica en la necesidad de dos tiempos operatorios; además de que el tiempo que media entre ellos es de varios meses. Actualmente existe en el mercado una prótesis expandible que cumple ambas funciones y que reduce los dos tiempos quirúrgicos a uno.

Con colgajos

Los colgajos formados por piel, celular subcutáneo y músculo pueden derivar del dorso o del abdomen. En el primer caso se denomina colgajo del dorsal ancho, y en el segundo colgajo TRAM o colgajo horizontal con el músculo recto anterior del abdomen. La reconstrucción con el colgajo del dorsal ancho, a menudo, se realiza en combinación con un implante mamario debido a que el tejido, generalmente, es insuficiente.

Se utiliza cuando la piel de la zona a reconstruir es escasa para cubrir un implante, no es suficientemente elástica o fue dañada por la radioterapia.

La desventaja del método es que la cirugía es más importante, deja una cicatriz en la zona dadora del tejido (dorso), hay un cambio de coloración en la mama reconstruida, y agrega otra cicatriz a la misma.

El colgajo TRAM puede ser utilizado pediculado (cuando mantiene la conexión con el vaso abdominal que nutre el tejido) o libre (cuando se corta totalmente todo el tejido desconectándolo del abdomen y luego suturando, con microcirugía, los vasos correspondientes en la zona a reconstruir). Este método es bueno cuando la paciente tiene un exceso de tejido en el abdomen, pero es probable que quede una cicatriz importante en esa zona y músculos abdominales más débiles.

Se utiliza, generalmente, cuando otras técnicas más simples son descartadas.

El volumen obtenido evita el uso del implante.

Entre las desventajas se menciona la envergadura de la cirugía, el tiempo operatorio y post operatorio el probable cambio de coloración de la mama reconstruida y la debilidad de la pared abdominal.

Para la reconstrucción mamaria con un colgajo de dorsal ancho como con un TRAM, se debe verificar que la paciente esté en buen estado de salud; y es desaconsejable para las fumadoras, para aquellas con problemas circulatorios o con cirugías abdominales previas.

Reconstrucción del pezón y de la areola

En una mastectomía también suele extirparse el pezón y la areola. La reconstrucción del pezón puede efectuarse de cualquiera de las siguientes maneras: con el pezón de la mama contralateral; levantando un pequeño colgajo de piel de la mama reconstruida para formar el botón; con un injerto de piel; y la areola puede tatuarse o puede reconstruirse con un injerto de piel de ingle o de labios mayores.

Reconstruccion de la pared del torax

Los pacientes sometidos a Cirugía Cardiaca, pueden presentar en un 2% de los casos, complicaciones infecciosas como las que detallaremos a continuación:

Mediastinitis:

Generalmente se producen entre el 4º y el 12º día de la cirugía, con fiebre alta y supuración de la herida, motivo por el cual los cirujanos cardiovasculares deben reabrir la esternotomía , retirar los alambres que fijaban al esternón y lavar la zona cuidadosamente, drenando la colección.

Como el tratamiento requiere varias curaciones diarias, hasta lograr la remisión de la infección, estas heridas se dejan abiertas, quedando el corazón expuesto. Una vez controlado el proceso infeccioso, la participación del cirujano plástico es requerida para reparar esa herida.

Técnica:

Se utilizan generalmente músculos próximos a la esternotomía (pectorales o rectos del abdomen) con el objeto de rellenar el defecto y llevar buenos niveles de antibióticos a la zona infectada.(como los músculos tienen una excelente circulación, facilitan el transporte de antibióticos). El tiempo promedio de curaciones, desde la apertura de la esternotomía hasta su reparación, es de 6 a 8 días.

El tiempo promedio de internación luego de la reparación plástica es de 8 a 10 días.

Osteocondritis crónicas del esternón:

Se producen entre los 6 meses y 2 años posteriores a una Cirugía Cardiaca, presentándose con dolor y signos de inflamación a nivel de la cicatriz, en algunos casos pueden aparecer fístulas con mayor o menor supuración, que curan espontáneamente o con antibióticos y se vuelven a abrir semanas mas tarde. Esta complicación se debe a un rechazo a los alambres que se utilizan para cerrar la esternotomía, generando un proceso inflamatorio e infección posteriormente.

Técnica:

Se debe explorar la zona, retirando todos los alambres (que ya no son necesarios porque el esternón ya está consolidado) y extirpar cualquier sector de hueso ó cartílago con signos de infección. Luego de una adecuada limpieza, se reparan los defectos residuales con músculos de vecindad. El tiempo promedio de internación desde la cirugía reparadora hasta el alta es de 5 días. La aplicación de estas conductas, ha demostrado respuestas muy favorables en el tratamiento de patologías tan complejas.